Quiénes somos
De dónde viene esto
Café Talaiot abre en Sencelles con una idea que no era del todo obvia en un pueblo del Pla: un sitio donde desayunar bien de verdad. No un café donde te ponen lo de siempre, sino uno donde el pan sea de masa madre, la fruta de temporada y la granola esté hecha en la cocina de al lado.
Nos costó encontrar el pan que queríamos. Hoy es el eje de la carta de mañanas, y sobre él montamos desde la tostada de tomate y aceite hasta las que llevan salmón, boletus o sobrasada caliente con miel.
Al mediodía cambiamos el registro sin cambiar el criterio: raviolis de ricotta hechos a mano, poke bowls, ensaladas y unos pepitos que tienen ya sus fieles. Y la repostería, cada día distinta, según lo que salga del horno esa mañana.
Nos costó encontrar el pan que queríamos. Hoy es el eje de la carta de mañanas, y sobre él montamos desde la tostada de tomate y aceite hasta las que llevan salmón, boletus o sobrasada caliente con miel.
Al mediodía cambiamos el registro sin cambiar el criterio: raviolis de ricotta hechos a mano, poke bowls, ensaladas y unos pepitos que tienen ya sus fieles. Y la repostería, cada día distinta, según lo que salga del horno esa mañana.





El día a día
Abrimos a las ocho. A esa hora entran los que van a trabajar y se toman el café de pie; hacia las diez llega la gente del pueblo y la terraza se llena; a mediodía se junta todo — vecinos, ciclistas y quien ha llegado hasta aquí siguiendo el mapa.
Nos gusta que esto funcione así, con sus horas y sus costumbres. Aprendernos qué toma cada uno es de las cosas que más nos gustan del oficio.
Los martes por la noche volvemos a abrir, que es cuando el pueblo tiene otro ritmo. El resto de días cerramos a las cuatro. Domingos y lunes, descansamos.